Ojalá sobreviva el Central
Foto de Dani Mata, en mi debut en el Café Central, en enero de 2024.
En julio de 2025, los aficionados a la música en directo que vivimos en Madrid recibimos una pésima noticia: el cierre del Café Central, un lugar emblemático que programa música diariamente desde hace más de 40 años.
Personalmente la noticia me cayó como un jarro de agua fría: no sólo porque es uno de los lugares que más frecuento aquí en Madrid como oyente, sino porque representa una pérdida irreparable para el tejido cultural de la ciudad, dada la historia del Central, su estética, su atmósfera y su dedicación a la cultura.
Unas semanas más tarde tuve la suerte de intercambiar opiniones con dos representantes políticos del consistorio madrileño: uno de ellos me aseguró que se estaba buscando un nuevo emplazamiento para el Central. Finalmente, a principios de este año, se ha hecho público que, muy probablemente, la programación del Central se trasladará al Ateneo de Madrid a partir del mes de abril, aunque falta saber las fechas definitivas.
En el desolador panorama de la música en directo en Madrid, la supervivencia de un lugar como el Café Central nos da algo de esperanza a quienes ya hemos perdido el Bogui, el Junco o el Plaza, por nombrar solo unos pocos. Enlazo aquí el post que escribí cuando actué por primera (y única, de momento) vez en el Central.
Por otro lado, hace pocas semanas supimos también que la Taberna Alabanda cambia de dueños, así que tampoco hará conciertos. ¿Qué nos queda? Un desastre.